Cinco minutos antes de la hora de nuestra cita ya estaba allí. Concentrado con su iPad, no me cuesta adivinar que está revisando su Time Line en Twitter. Saludo sonriente y le falta tiempo para levantarse. Es todo un caballero, de los de antes, de los que no quedan… pienso mientras nos desplazamos a otra mesa menos expuesta a apuradas entradas y salidas, a desayunos amargos, a riñas amistosas.

Viste un polo rojo y negro que se me antoja poco acorde a sus ojos pardos,  pero suficientemente informal para conversar olvidando el peso de su cátedra en Caminos, su participación en el Consejo Directivo de la Asociación Española de la Carretera (AEC), en representación de la Escuela de Caminos, o su membresía en la Comisión Permanente de la Plataforma Española de la Construcción, representando a la Universidad Politécnica de Madrid.

¿Has visto el último tuit que he lanzado?” Sonrío. Hace apenas un año que comenzó a utilizar el microblogging y me atrevería a decir que no aguanta 24h sin consultarlo. “Fue una idea de Juanjo, ¡ya sabes qué liante es!”.  Juan José Potti es el presidente de la Asociación Española de Fabricantes de Mezclas Asfálticas (ASEFMA) y predica la evangelización digital en un sector eminentemente analógico.

“Mi mayor valor es mi producción intelectual”, frunce un poco el ceño, en un gesto muy suyo que repite cuando algo no termina de gustarle. “En Twitter también hay que respetar la propiedad intelectual”, me espeta. Asiento y comienzo a decirle que también yo opino que en redes sociales es necesario apuntar la autoría cuando no se ve en un link y eso incluye la red de información de los 140 caracteres… “¡Es lo mismo que la piratería!”, interrumpe. “Es una violación a los derechos intelectuales”.

Ahí no estoy yo muy de acuerdo, intento argumentar hablando del derecho a la información. De poco sirve, sus principios están bien arraigados. No digo yo que no se pueda discutir con él pero cuando tiene algo claro, no hay quien lo mueva.

Siendo él docente e investigador no es difícil entender a qué se refiere. El plagio adquiere tintes dramáticos en círculos intelectuales. ¿Copiar ideas sin mentar fuente sería comparable con el robo de un valioso patrimonio? ¡Cuánto cuesta valorar los bienes inmateriales!

Vuelo a su blog “No solo carreteras” que abrió en blogger en julio de 2011. Cuidados artículos escritos por una ágil y precisa mano que impide el desbordamiento del torrente de ideas que debe fluir por la mente del catedrático. “La calidad de los artículos no corresponde con la estética”, pienso en voz alta. Está claro que lo que prima es el contenido sobre el diseño. “Lo abrí para mí, no con la intención de escribir para nadie más”. Sonrío de nuevo y sabe que no me convence su respuesta. Creo que le da igual.

“Si eres capaz de un diseño mejor, pero igualmente sobrio, será un honor recibir tu ayuda. Ahora bien, el posicionamiento en Google me trae al fresco”, me dijera la primera vez que le propuse ayudarle a cambiarlo. Lo tengo en mi lista de prioridades no urgentes, muy arriba, eso sí. Necesito un poco del tiempo que desde que me lancé al mundo empresarial no me sobra.

Sus punzantes críticas al gobierno en eventos técnicos o en medios sociales no salen a relucir en esta ocasión. Imagino que no siempre ha hablado con tanta libertad. “Yo siempre digo lo mismo, en público y en privado, en mis clases, en mis conferencias, en mis tuits, en mis blogs. Puedo ser acusado de radical, pero no de cínico ni de hipócrita”. Seguro que piensa en alguien, pero no se lo pregunto.

 

Fue un día cualquiera, una calurosa mañana de abril del 2014. Fue donde se reuniera el 11 de noviembre del 78 Tejero, entonces era la cafetería Galaxia y hoy es Van Gogh Café. Fue a las 9 en punto cuando comencé a conversar animadamente con Miguel Ángel del Val Melús

 

 

 

¿Por qué has traído corbata hoy? ¿Y cómo puedes dudar que no fuera a llevar corbata? El otro día no la llevabas. Era distinto, estaba de vacaciones. Necesito un selfie. Vale, pero no con el sol en la cara que salgo mal. Da igual, que luego la retoco. [La foto no fue de aquel día que conversamos, ¡pero me gusta para ilustrar el artículo! Eso sí, sé que aunque @delVAlMA no diga nada: no terminará de convencerle]

 

 

 

2 Comentarios to “ “En Twitter también hay que respetar la propiedad intelectual” ”
  1. María

    Me ha encantado este artículo!! Soy alumna del Sr. del Val y es genial escuchar de él fuera de la escuela. A veces ocurre que no te imaginas a un profesor de la talla de del Val paseando o conversando en una cafetería …
    Da pena que este curso vengan tan pocos alumnos a su clase … ya no por todo lo que se puede aprender sobre firmes, me parece que este hombre enseña algo mucho más importante que Hormigones bituminosos y es como bien has comenzado diciendo, a ser Un Caballero de los que no quedan … alguno sí queda la verdad, y habrían más si los alumnos se molestaran en ir a sus clases … Desde luego es de los profesores que no deja indiferentes.

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    • Bárbara Fernández

      Gracias por tu comentario, María. Me hace pensar en la reflexión de William Arthur Ward: “El profesor mediocre dice. El buen profesor explica. El profesor superior demuestra. El gran profesor inspira”

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  1.   Ragbag | Pearltrees
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