Invierno

No tengo una lista de propósitos de año nuevo. Y quizás debería coger bolígrafo y papel (o, en su defecto, un editor de texto de cualquier dispositivo informático), no levantar la cabeza hasta haber determinado mis objetivos 2014 y comenzar a diseñar un estructurado y riguroso plan. Con una buena guía ningún objetivo es inalcanzable.

Me digo que es cosa de las prisas. Tan apurada por terminar lo urgente, pospongo lo importante. Tan atenta al presente, olvido el mañana. Tan entregada a clientes y proyectos externos, abandono mi marca.

Sonrío. Llevo tiempo haciendo camino al andar. Y he recorrido muchos senderos, incluso he conocido aquellos destinados sólo a expertos. Por eso sé que este año voy mejor equipada que nunca: llevo mochila ligera y calzo excelentes botas.

Responder
Tu dirección de e-mail no se publicará
  • ( will not be published )